lunes, 5 de diciembre de 2011

casi por obligación

Tenía ya ganas de veros las letras a todos vosotros, y aunque yo no se escribir como ya os he dicho a alguno (de ahí muñoneslentos), me ha entrado el gusanillo de dejar una parte de mi.

Esta tarde he descubierto que el nombre de la casa de los nazis se puso de manera intuitiva. Hoy hemos entrado Manu, Pollo, Javi, Marta, obviamente Ferlo y yo, en la ya deshabitada casa de Aparicio, quién ha debido de fallecer no hace mucho, o al menos eso han dicho Manu y Marta. La casa es casi una replica de la de arriba, solo que sin muebles de ningún tipo, parece ser que el señor se llevo hasta las bombillas.

Al principio todo en orden hasta que hemos ido a los garajes, uno muy normalucho, con una habitación que bien se podía parecer a una zulo de secuestro, pero nada del otro mundo.

Y en el segundo garaje es donde hemos visto el verdadero significado de las palabras casa de los nazis, un cuarto como un garaje lleno de frescos, de grafitis y de pensamientos escritos y dibujados en la pared que de primera impresión, y sin ningún tipo de luz, mas que la de la linterna superchachi de pollo, parecia bastante tenebrosa. Como si los padres de Ferlo hubiesen tenido de alquilado a Charls Manson. Y en ese momento es cuando nos hemos dado cuenta de que la casa de los nazis en realidad era una casa de nazis. Bromas a parte, la verdad es que es bastante curioso verlo. Irene a ti te va a encantar.

En fin, con las prisas y la emoción de estrenarme en un sitio de estos, no se ocurre mucho mas que contar.

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