El sol ya se marcho, y las sombras se dilatan
Hasta hacer del atardecer la noche.
Las bellas y dulces flores se convierten en alimañas,
Y el viento hace en tu largo pelo su hogar.
Se te eriza el pelo y no sabes si es temor o eso es paz.
Se te nubla el juicio y no sabes responder a un sí o a un no.
Si las siluetas de la noche hacen pactos contra ti,
Y tú crees que no hay salida.
Una tímida bombilla, un lucero o un candil
Harán más fácil tu vida.
Se te llenará el pecho y sin querer se elevarán tus mejillas.
Una inesperada risita saldrá de tu interior diciendo “esta todo bien”.
Te sentirás libre y realizado por haber sido capaz de aguantar y de esperar
A que llegue el amanecer y te vislumbre que no fue nada lo de ayer.
A que llegue el amanecer y te vislumbre que no fue nada lo de ayer.
A que llegue el amanecer y te vislumbre que no fue nada lo de ayer.
A que llegue el amanecer y te vislumbre que no fue nada lo de ayer.