jueves, 12 de enero de 2012

una hoguera de recuerdos trae consigo cambios.

He visto tantas veces Aladín que nunca creí que me fuera a pasar, creí que nunca sería capaz de volar de esa manera. No me refiero a la historia de amor del chico, sino a la situación del genio, nunca creí ser capaz de respirar profundo y decir con la boca tan llena ¡SOY LIBRE!, y al cabo del rato me doy cuenta que eso no dura eternamente.

La historia es que esta tarde he estado ordenando mi habitación, y he sentido muchas cosas y he comprendido muchas otras, me he visto en tantas situaciones que me resulta raro que solo me haya conocido un poquito mas, nada significativo, aunque bastante grato la verdad. He dado mucho carpetazo a recuerdos físicos de alguna que otra EX-novia que no me merecía mucho la pena, y me he dado cuenta de muchos errores. Ha sido una liberación que necesitaba la verdad.

He ojeado cuadernos de hace mil años, de cuando iba al colegio, de cuando aún no era ni un cuarto de lo que soy ahora, aunque siga sin saber muy bien quien es ese del que hablo.

Nunca he sido un buen estudiante, y seguramente que ya no lo sea nunca mas. He sacado mucho de esos cuadernos como por ejemplo todos los dibujos y las abstracciones que había plasmados en ellos, así como los suspensos de las notas. Los dibujos y las abstracciones me han hecho plantearme lo de las malas notas.¿Puede ser que esto último sea debido a mi vaguería o a mi falta de inteligencia?, no creo que la respuesta este ahí aunque sería comprensible. ¿Y cuál es la respuesta entonces?, no la tengo muy clara pero quizás la que antes se me viene a la mente es la incompatibilidad de caracteres. Así de fácil. Eso es mucho más fácil de entender, al menos para mí. Incompatibilidad de qué con qué, pues de la manera habitual de entender el aprendizaje con la mía. Y posiblemente eso era lo que provocaba que yo estuviese mas en mis dibujos y en mis pensamientos, que en quien era el que le puso nombre al esfínter pilórico. A pesar de esta incompatibilidad he llegado mejor o peor hasta el segundo curso de una carrera, y tampoco estoy muy orgullos. Aunque parezca que el que hace una carrera es más interesante, yo no lo creo.

Bien, partiendo de esa base cual será la ruta que debo escoger, ¿seguir una ruta en la que seré un hipócrita diciendo lo que se tiene que hacer, cuando yo no he sido capaz de hacerlo?, ¿mi destino es precisamente ayudar a los que son como yo, para saber utilizar tantas ganas de libertad?, ó ¿mi camino es otro totalmente distinto al que estoy tomando ahora mismo?.

Tengo tanto miedo a la incertidumbre que no se actuar, y eso me da más miedo aún. Es una encrucijada de la que de momento no se salir, pero de la que tengo y debo salir de aquí a muy poco tiempo.

Atentamente yo mismo para quien quiera leerme.

1 comentario:

  1. Como me suenan esas cosas, pero si algo tengo que decir es que es normal tener miedo, el miedo te hace humano, te hace sentir vivo, pero no tengas miedo del miedo, simplemente hay que saber como utilizarlo, cuando hay que aprender de el y respetarle.
    Un abrazo de un parendiz de ese como y ese cuando.

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