jueves, 12 de enero de 2012

Ella

Hola a todos, esta es mi primera entrada, así que lo primero que tengo que decir es, a unos gracias por la oportunidad que me brindáis de poder escribir y ser leído (espero estar a la altura) Nunca he publicado nada de lo que he escrito, supongo que por esa sensación que algunos conoceréis de que tu "obra" es una mierda, y a otros gracias por leerme (también espero estar a la altura).

Bueno como no quiero aburriros ya desde la primera entrada aquí va mi primera aportación, espero que os guste:

ELLA.

Era un día soleado, y como cualquier otro día caminaba destino a su rutina mientras en sus cascos sonaba parte de la banda sonora de su vida, entre pensamientos y divagaciones fijó su mirada en el banco del parque. Allí sentada se encontraba una chica, que parecía más o menos de su edad, delgada, pálida, con una mirada felina del aquellas que cuando se cruza con la tuya sabes que no podrás olvidar, y un pelo largo y negro, tan negro como el carbón.

Sin saber porque y sin pensarlo demasiado sintió la necesidad de acercarse al banco, se sentó junto a ella, abrió la boca y se presento, ella lo miro sorprendida, hasta él mismo estaba sorprendido de sus actos, Mr. Timidez había roto, sin darse cuenta con años y años de miedo a ser rechazado en solo un minuto, y en ese momento ambos esbozaron una media sonrisa por lo atípico de la situación.

De la boca de él empezaron a brotar las palabras, hablo de todo y de nada, de sus sueños y frustraciones, de su pasado y de su futuro, ella bebía cada palabra que salía de su boca con gran atención sin articular ni una sola palabra, pero él no se daba cuenta, estaba embriagado perdido en la mirada de aquella chica misteriosa. Nunca se había sentido tan relajado, tan sereno, tan tranquilo, en definitiva tan en paz con nadie en su vida.

Poco a poco y ajenos al resto del mundo pasaba el tiempo, la mañana soleada se había convertido en un atardecer de postal, de esos que tantas y tantas veces hemos visto en los planos de miles de películas y hemos envidiado, pues ahora el lo estaba viviendo en persona, era el actor principal de la escena. Pero con la luz también se fue parte del hechizo y después de tanto tiempo hablando se percato de que sólo había hablado él, ella se había limitado a asentir, sonreír o encogerse de hombros dependiendo del punto de su interminable (ahora lo sabía) monólogo. En ese mismo instante, cuando le iba a preguntar al menos su nombre ella levanto la mano y poniendo su dedo índice sobre los labios de él se levanto y dijo:

- Mi nombre no es importante y lo siento mucho, serás feliz, muy feliz, pero no a mi lado. Aunque no tienes que preocuparte, te prometo que nos volveremos a ver, dentro de algún tiempo, sólo tienes que ser paciente.

Se levanto y se fue alejando de él despacio mientras las lágrimas caían de los agujeros negros que eran sus ojos, resbalando por sus mejillas y explotando finalmente contra el suelo. El se quedo inmóvil, mirando como se alejaba, sabía que era una mujer extraordinaria, cuando oyó su voz entendió que no le mentía, que estaba diciendo la verdad, que volverían a verse y sentiría otra vez la serenidad que ese día había experimentado. Aún así se sintió triste, pensaba que estaba perdiendo una oportunidad única, pero también algo desde lo más profundo de su corazón le decía que no se moviera, que era mejor hacerla caso, ser paciente y esperar a su próximo encuentro.

Desde entonces y hasta hoy, algunos años después, como cada día, pasa a la misma hora por el mismo banco. Es una mañana soleada, como aquel preciso día en el que se encontró con su mujer misteriosa, en la que no ha podido dejar de pensar, pero hoy tampoco esta. Sentado en el banco, en esta ocasión no habla sólo piensa, piensa en todo y en nada, en sus sueños y frustraciones, en su pasado y en su futuro, y justo cuando se dio cuenta que estaba atardeciendo miro al frente y allí estaba ella. Pensó que era un sueño, porque la chica seguía igual que como la recordaba, a pesar de el tiempo que había pasado ella seguía tan joven como el día que la conoció. Esta vez fue ella la que se acerco y se sentó a su lado, una vez mas levantó la mano, poso su dedo índice sobre los labios de él y dijo:

- Como te prometí, aquí me tienes, se que has sido feliz, muy feliz sin tenerme a tu lado y aunque no hayas dejado de pensar en mi has vivido y aprovechado cada minuto de tu vida, te mereces un descanso. Ahora mi nombre si es importante, permiteme presentarme. Soy muerte y vengo a ofrecerte la paz y serenidad que desde aquel día añoras.

Hasta aquí mi primera aportación, espero que hayáis disfrutado leyéndola al menos la mitad de lo que disfrute yo escribiéndola, me hubiese gustado terminar con una banda sonora para el relato, pero no fui capaz de decidirme por ninguna, así que os dejo a vosotr@s ponérsela.

Un placer and be happy.

1 comentario:

  1. por fin el tan esperado relato¡ está muy bien, espero volver a leerte pronto por aquí!

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